Rey de Copas: dícese a un equipo grande, glorioso, triunfal, épico, un equipo llamado Club Atlético Independiente de Argentina.
Nadie se hubiera imaginado, ni el mayor hincha de Independiente, que desde el primer título que consiguió iba a ganarlo 7 veces más, algo que ningún otro equipo alcanzó jamás, algo que agrandaría más a la institución a nivel mundial.
Nadie se hubiera imaginado, ni el mayor hincha de Independiente, que desde el primer título que consiguió iba a ganarlo 7 veces más, algo que ningún otro equipo alcanzó jamás, algo que agrandaría más a la institución a nivel mundial.
En 1984, desde la última vez que ganó la Copa en 1975, Independiente, dirigido por el D.T Jose O. Pastoriza, regreso al camino del éxito, con un gran equipo, pero sobre todo con un jugador que sobresalía del resto, un jugador que se hizo guía y símbolo del equipo, Ricardo Bochiniu. Un jugador de esos que le das las gracias por existir.
En la final se enfrentó contra un equipo Brasileño, Gremio de Porto Alegre, equipo que venía de ser campeón en la edición anterior, por lo cual era un equipo difícil para enfrentar. La primera final se jugó el 24 de julio en el Olímpico de Porto Alegre, donde Independiente alcanzó el triunfo con gol de Jorge Burruchaga. La revancha se jugó tres días después, un partido complicado en el que el marcador quedo empatado a cero, por lo tanto el Rey de Copas alcanzó su séptima corona. Alabado sea el Rey.

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